Todos en alguna etapa de nuestra vida, nunca tómanos en cuenta lo verdaderamente importante y lo valoramos ya después de ver las consecuencias de éste.
un ejemplo común es un testimonio personal:
"Hace un año, un chavo estuvo en una en una escuela de un nivel pésimo para sus expectativas. Ahí cursó dos semestres del bachillerato de los cuales en segundo semestre, le empezó a valer todo.
ya no entraba a sus clases, llegó a reprobar la mayoría de sus asignaturas y solía irse de pinta muchas veces. Tenia muchísima gente que era mala influencia.
Éste chavo iba a presentar su examen para el cambio de escuela....y justo a unas pocas semanas de presentar su examen se puso a estudiar. En ese instante, el chavo reflexionó y pensó en su madre, la cual había hecho lo posible por la educación de él.
Una noche, él se puso a pensar en las causas y consecuencias de aprobar o no, aquel examen. Si aprobaba, obviamente se sentiría feliz de haber logrado aquel objetivo...pero si no lo aprobaba, tendría que decirle a su familia lo que sucedió en ese semestre en el que no entró a clases y re cursar año en esa escuela que no era de su agrado.
Ya sólo faltaban unos días y tenía la preocupación y el miedo de no aprobar.
Un mes después del examen:
Sus nervios estaban a todo lo que dan, y sólo estaba a unas horas de que los resultados se publicaran vía internet.
2 de la mañana, el chavo abrió la página web, y al verlos...solo derramó una lagrima de felicidad.
resultados: APROBADO con 90 aciertos, y aceptado en su primera opción.
En ese momento, sintió que la vida le daba una segunda oportunidad en la vida y ésta vez tenía que aprovecharlo.
Desde ahí, uno se da cuenta de que cuando tienes algo y no lo aprovechas, simplemente te trae consecuencias a futuro. Por eso, tenemos que aprovechar todo lo bueno que la vida nos ofrezca.
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